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Viernes, Noviembre 24 2017

Tecnologia

11/03/2017
 

El 47% de los celulares todavía son 2G

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Escrito por: Luis
Etiquetas:
celular caminando

Un informe internacional mostró que la Argentina tiene todavía una gran “brecha digital” por cerrar: mientras para muchos usar Internet desde el teléfono móvil se volvió algo cotidiano, millones de usuarios siguen “excluidos” de esa posibilidad. Y señalaron como causa clave que el país lidera el ranking regional de los que más encarecen con impuestos tanto la compra como el uso de smartphones, lo que se traduce en un atraso tecnológico.

Datos relevados por la Asociación GSM (GSMA), una entidad global que agrupa a más de 1.200 empresas de telefonía móvil, revelan que a 10 años del debut del 3G en el país y a casi 3 años del arranque del 4G, el 34% de la población argentina sigue sin usar Internet en el celular.

Y cuando les preguntaron por qué, sólo un 3% de los encuestados en el país dijo que el servicio no tiene cobertura en su zona. La traba más mencionada -en un 77% de los casos- fue que les resulta “inasequible”. Es decir, que no pueden pagarlo, siendo Argentina el único país estudiado donde ese obstáculo figura por lejos como el principal.

A su vez, al analizar el “mix tecnológico”, los investigadores de la GSMA hallaron que casi la mitad las conexiones móviles siguen siendo 2G en Argentina: el 47% de las líneas -acá se analizan chips, ya no usuarios- sólo sirven para llamar y mandar SMS. El 34% es 3G y el 19% restante de las conexiones son 4G, proporción que esperan que se duplique recién para 2020. En Brasil sólo el 21% quedaron en 2G y en México, un 33%.

El informe Economía Móvil 2017 se presentó en la convención anual “Mobile 360 Latin América”, que concluyó este jueves en Bogotá, y analizó también cómo marcha la adopción de smartphones. Detalló en ese sentido que, al segundo trimestre de 2017, sólo un 53% de las líneas móviles en Argentina se operan con celulares inteligentes. Surge así una demora frente a la media de la región (59%) y a países como México (61%), Brasil (71%) y los de Norteamérica (80%), mucho más avanzados.

“Argentina podría mostrar indicadores mejores si hubiera logrado hacer el servicio más asequible. Y en eso no colaboró la alta carga de impuestos y aranceles que se le aplicaron al sector en los últimos años, que es particularmente crítica en el caso de los terminales, como si fueran bienes de lujo”, dijo a Clarín Pau Castells, director de Análisis Económico de GSMA Intelligence.

De hecho, en otro reporte de la entidad recién presentado, Impuestos en la conectividad móvil en América Latina, Argentina aparece como el país de la región que más encarece los aparatos con impuestos y aranceles. Según el trabajo, la carga impositiva de un smartphone representa acá un 76% del precio que paga el consumidor, cuando en casi todo el resto de Sudamérica la proporción va del 12 al 30%.

Aclaran que esto se refiere a los equipos que se traen armados desde afuera y no gozan de exenciones, como el iPhone, pero aseguran la medida termina encareciendo todas las opciones del mercado, incluso las que se arman en el país, que cuestan más que afuera.

“Los altos aranceles aduaneros se utilizaron para proteger y estimular la producción nacional de dispositivos”, explica el trabajo, aunque considera que “en general estas políticas no lograron crear industrias nacionales competitivas” y que “parecen haber sido perjudiciales debido a su impacto en la asequibilidad”.

La GSMA destacó que Argentina, además, es el tercer país latinoamericano que más impuestos le aplica al consumidor por usar el servicio móvil: un 25% de lo que paga al mes o en cada recarga.

En conjunto, calcularon, hoy el Estado se lleva 1 de cada 3 pesos del costo mensual prorrateado de tener un smartphone y contratar un plan básico con 1 GB de datos. Lo cual excede, para el 40% más pobre de la gente, los estándares mínimos de “asequibilidad” recomendados por Naciones Unidas para promover la “inclusión digital”.

Para comenzar a reducir los precios de los celulares, el martes el Gobierno anunció su intención de eliminar uno de los tributos -impuestos internos- que se imponen a los celulares importados, lo que despertó una fuerte oposición desde Tierra del Fuego, donde se concentran los ensambladores nacionales.

Para Castells, en cambio, “la medida va en la dirección adecuada”: “Hará que más gente pueda comprar un smartphone, mejorando la inclusión digital. De todos modos, aún con esta reducción, el país seguiría siendo el de mayor peso de impuestos sobre los dispositivos, con un 59%”.

En sus informes, la GSMA calculó que a fines de 2016 se llegó a un récord de 451 millones de usuarios de celulares en la región. Aunque destacaron también que unos 300 millones de personas siguen sin acceso a Internet móvil. Ya las consideran, a esta altura, “excluidas a nivel digital”.

En Tierra del Fuego dicen que los precios de móviles ya están bajando y el cambio impositivo los fundiría

La intención oficial de bajarles los impuestos internos a celulares, televisores y monitores 100% importados generó rechazos y temores en Tierra del Fuego, cuya industria electrónica depende en buena medida de la protección que esos tributos le garantizan, al encarecer fuertemente los productos competidores que llegan de afuera.

Buscando restarle argumentos a un anuncio que ya se anticipaba, la Asociación de Fábricas Argentinas Terminales de Electrónica (Afarte) difundió el mes pasado un informe que afirma que los precios de los celulares “industria argentina” habían bajado. Los seis modelos más vendidos, indicaron entonces, se abarataron un 20% en pesos entre enero y septiembre, achicando y hasta a veces revirtiendo la brecha respecto de los valores de Chile.

“Hay mucha inquietud, pero queremos analizar el proyecto antes de opinar. En principio, todo lo que ayude a abaratar los productos electrónicos se alinea con nuestro intereses. Venimos trabajando en eso y este año logramos resultados concretos”, dijo a Clarín Federico Hellemeyer, titular de Afarte.

Con menos cautela, tras la novedad, también hubo una fuerte queja del gobierno de Tierra del Fuego, donde alertan que la medida destruiría unos 9.600 puestos de trabajo. En una carta al Presidente, la gobernadora fueguina, Rosana Bertone, aseguró que su provincia “se vería gravemente afectada”.

Fuente: Clarín



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Luis